8. Añade los toques finales
Retira la sartén del fuego. Añade el zumo de limón (opcional) para darle un toque sutil de frescura.
Espolvorea perejil picado sobre el pollo y añade más salsa por encima antes de servir.
Deja reposar el plato unos minutos. La salsa seguirá espesando ligeramente al enfriarse.
Con qué acompañar el pollo al ajillo y parmesano
Este pollo es muy versátil y se puede servir con muchos acompañamientos diferentes.
Pastas
Sirve el pollo sobre fettuccine, espagueti, penne u otra pasta de tu preferencia. Si necesitas aligerar la salsa antes de mezclarla con la pasta, añade un poco del agua de cocción de la pasta.
Puré de papas
El puré de patatas cremoso es perfecto para absorber la salsa de ajo y parmesano. Las patatas baby asadas son otra excelente opción si prefieres una textura crujiente.
Arroz
El arroz blanco, el arroz integral o el arroz sazonado pueden convertir el pollo en una cena sustanciosa y práctica. Vierta la salsa generosamente sobre el arroz antes de servir.
Verduras
Prueba el brócoli al vapor, los espárragos asados, las judías verdes, los guisantes, el calabacín o las coles de Bruselas. La frescura de las verduras equilibra la riqueza de la salsa cremosa.
Pan
Se puede usar pan crujiente, panecillos caseros o pan de ajo para recoger hasta la última gota de salsa del plato.
Ensalada
Una sencilla ensalada con lechuga, pepino, tomates y una vinagreta ligera proporciona un refrescante contraste con el pollo caliente.