Consejos útiles para cocinar
No cocine demasiado el pollo.
Las pechugas de pollo pueden resecarse si se cocinan demasiado tiempo. Primero, séllalas y luego deja que se terminen de cocinar lentamente en la salsa. Comprueba la temperatura interna con un termómetro para alimentos.
Utilice queso parmesano recién rallado.
El parmesano fresco se derrite con mayor facilidad y suele tener mejor sabor que el queso rallado envasado. Rállalo finamente para que se incorpore fácilmente a la crema caliente.
Controla el calor
Una vez añadida la nata, mantenga el fuego relativamente bajo. Un hervor suave produce una salsa más homogénea que un hervor vigoroso.
Ajusta la consistencia de la salsa.
Si la salsa queda demasiado espesa, agregue un poco de caldo de pollo. Si queda demasiado líquida, déjela hervir a fuego lento sin tapar durante unos minutos más antes de volver a colocar el pollo en la sartén.
Recuerda que la salsa se espesará naturalmente al enfriarse.
Temporada gradualmente
El caldo de pollo y el queso parmesano contienen sal. Pruebe la salsa terminada antes de añadir más sal para evitar que el plato quede demasiado salado.