Cómo conservar las sobras
Deja enfriar el pollo y la salsa sobrantes antes de transferirlos a un recipiente hermético. Refrigéralos inmediatamente y consúmelos en un plazo de 3 a 4 días.
Guarda el pollo con la salsa para que se mantenga jugoso. Si es posible, guarda la pasta u otras guarniciones en recipientes separados, ya que pueden absorber gran parte de la salsa durante el almacenamiento.
Cómo recalentar pollo cremoso
Calienta el pollo lentamente en una sartén tapada a fuego bajo. Agrega una o dos cucharadas de caldo de pollo, leche o crema para aligerar la salsa.
Dale la vuelta al pollo de vez en cuando y caliéntalo hasta que el centro esté bien caliente. Evita usar fuego alto, ya que puede resecar el pollo y hacer que la salsa se separe.
También puedes recalentar una porción individual en el microondas. Usa intervalos cortos, remueve la salsa entre cada intervalo y mantén el plato tapado sin apretar.
¿Se puede congelar el pollo cremoso al ajillo?
El pollo cocido se puede congelar, pero las salsas a base de lácteos a veces cambian de textura después de congelarse y descongelarse. La salsa puede verse ligeramente separada o granulosa al recalentarla.
Para disfrutar de su mejor calidad, consuma este plato fresco o refrigerado. Si decide congelarlo, colóquelo en un recipiente apto para congelador y consúmalo en un plazo aproximado de dos meses. Descongélelo durante la noche en el refrigerador y caliéntelo suavemente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar leche en lugar de nata para montar?
Se puede usar leche entera, pero la salsa quedará más líquida y menos cremosa. Como la leche tiende a cortarse a altas temperaturas, manténgala baja y evite que hierva.
Para obtener un resultado más parecido a la receta original, la mezcla de leche y nata suele ser un mejor sustituto que la leche normal.