La cena fatal

Lucy no sabía quién lo había enviado, pero entendió que debía actuar. Afuera comenzaron a oírse sirenas, y por un momento creyó que todo terminaría allí. Pero justo cuando pensaba que el rescate estaba cerca, escuchó de nuevo la cerradura de la puerta principal.

Steven había regresado. Y esta vez no venía solo.

Lo que ocurrió después cambiaría la vida de Lucy para siempre y revelaría que aquella cena era apenas el comienzo de una verdad todavía más inquietante.

En resumen, aquella noche convirtió una mesa familiar en una trampa, pero también mostró la valentía de una madre que se negó a rendirse cuando todo parecía perdido.