Lava los calabacines y córtalos en láminas finas.
Sazona con sal y ajo en polvo.
Cocina las láminas durante unos minutos en una sartén con un poco de aceite hasta que estén tiernas.
Coloca dos láminas juntas y añade una rebanada de jamón y un trozo de queso.
Enrolla cuidadosamente cada porción.
Agrega la salsa de tomate a una sartén y coloca encima los rollitos.
Añade queso rallado por encima.
Cocina a fuego lento hasta que el queso se derrita y gratine.
Sirve caliente y acompaña con arroz si lo deseas.
😋 ¡Buen provecho! Una receta sencilla, saludable y llena de sabor que encantará a toda la familia.